Carta del Arzobispo Metropolitano de la Santísima Asunción, Paraguay
La primera edición del libro “Las Misiones Jesuíticas Guaraníes en imágenes” reúne el valioso acervo de pinturas, esculturas y textos del Prof. Manuel de Jesús Viedma, acompañado por el análisis del investigador Bozidar Darko Sustersic.
Esta destacada obra presenta el patrimonio artístico del Museo Viedma a través de textos que narran la historia y proponen una reflexión en torno a cada pieza. La flor de la pasionaria, San Roque en la Selva y La Sagrada Eucaristía son algunos de los temas que integran esta publicación, que invita al lector a deleitarse con la riqueza de sus colores y a meditar sobre el sentido profundo de la vida.
Con el Sacro Experimento, Don Manuel de Jesús Viedma enriquece y embellece nuestro acervo cultural, con tan insignes páginas que respaldasen de ingenio y creatividad, para sumergirnos en los anaqueles de la historia, de las logradas utopías de las misiones jesuítico guaraníes.
Esta valiosa publicación nos transporta al Museo Manuel Viedma, ubicado en San Ignacio Guazú, Misiones, para ver y contemplar el arte contenido en el complejo arquitectónico y la naturaleza que le rodea en esta ciudad jesuítica, plena de historia, que nos remite a los albores de la evangelización de nuestro pueblo.
La riqueza de este pasado que originó nuestra cultura paraguaya, caracterizada por una fe sencilla, una fuerte vida comunitaria, una sincera expresión de ideas y sueños volcados en actos concretos de solidaridad, cordialidad y hospitalidad son el resultado de aquel titánico trabajo de los discípulos misioneros de la Compañía de Jesús. Hombres probos, que han abierto surcos y caminos de fe, más con la cruz que con la espada, para sembrar la buena semilla del Evangelio, arriesgando sus vidas, y ofreciéndola como sagrado incienso, para germinar los buenos frutos del Espíritu; frutos de santidad, como la de nuestros mártires, pa´i Roque González de Santa Cruz, primer santo del Paraguay y San Alfonso Rodríguez y San Juan del Castillo, nacidos en España. El Papa San Juan Pablo I en la canonización del 16 de mayo de 1988 en Ñu Guazú, nos decía: Todos sus encomiables trabajos en favor de aquellas poblaciones – tan necesitadas de ayuda espiritual y humana -, todas sus fatigas y sufrimientos tuvieron como único objetivo el transmitir el gran tesoro de que eran portadores: la fe en Jesucristo, salvador y liberador del hombre, vencedor del pecado y de la muerte.
El Museo Viedma es sin duda alguna uno de los referentes principales, para transmitirnos la colección de tesoros y patrimonios de nuestra sacra historia, para nuestro país y para toda la región en el acercamiento vivencial – espiritual de aquel sueño hecho realidad de las antiguas misiones guaraníticas. La publicación que nos entrega el profesor Viedma, con la prolija prosa de Darko Sustersic, integra arte, cultura, historia, catequesis, evangelización. La pedagogía y la didáctica de la imagen, de la música, de la arquitectura y de toda expresión artística eran medios valiosos utilizados por los misioneros al servicio de la evangelización. Sus diversos capítulos se constituyen en una catequesis, en un itinerario de aprendizaje y nos permiten una visita guiada al Museo que, tomando como contexto sus pinturas, nos transportan a la historia del encuentro de dos culturas y nos demuestran cómo los misioneros lograron inculturar el Evangelio.
Quisiéramos subrayar que, tanto en las diversas instancias del Museo y sus murales, así como la ubicación y el bello entorno de exuberante naturaleza que rodea al edificio, son una alabanza y cántico al Creador y se constituyen en un ejemplo del cuidado de la Casa Común, como nos pide el Papa Francisco.
No se puede recoger en unas pocas líneas la riqueza y el gran aporte de este libro para el rescate, preservación y difusión de la historia de la evangelización de nuestro pueblo. Sin embargo, esperamos que, estas breves palabras y sentimientos que despierta en nosotros el libro provoquen y generen motivación para adentrarse en sus capítulos y vivir la experiencia que transmiten sus páginas.
Don Manuel ha puesto al servicio de la sociedad su amor al arte, así como la investigación histórica y el relato oral de las tradiciones y elementos tan característicos de nuestra patria manifestada en su cultura, sus acciones, sus elementos cotidianos y sobre todo en su fe. Sin dudas, su trabajo, su esfuerzo y su incansable propósito de acercarnos al gran tesoro espiritual de nuestra tierra guaraní tendrán sus frutos que perdurarán por generaciones.
ADALBERTO CARD. MARTÍNEZ FLORES
ARZOBISPO METROPOLITANO DE ASUNCIÓN
