El MUVA – Museo Viedma ofrece a sus visitantes un recorrido por este espacio cultural sin precedentes en Paraguay, para preservar, difundir y resignificar el legado histórico, espiritual y artístico del encuentro entre los pueblos guaraníes y las misiones jesuíticas. Infórmese aquí.
La Flor de la Pasionaria o Mburukuja
Cuando recorremos los imponentes espacios de la muestra permanente del MUVA, sin lugar a dudas observamos obras de considerable valor artístico y con un profundo arraigo espiritual. Es el caso del mural que representa la flor de la pasionaria o mburukuja, que ocupa un lugar destacado en la tradición cultural y espiritual de las Misiones Jesuíticas Guaraníes.
Esta flor es también conocida como pasiflora originaria de América del Sur. Estuvo desde tiempos ancestrales arraigada en el entorno de los pueblos guaraníes y es reconocida por su belleza, por las propiedades medicinales que posee y los símbolos que inspiran a quienes la contemplan.
Si observamos la flor, podremos reconocer en ella ciertos elementos en su estructura que son susceptibles a ser relacionados simbólicamente con la pasión de Jesucristo, por ese motivo también fue resignificada para convertirse en una herramienta de evangelización.
El legado europeo de los Jesuitas, sumado a la cosmovisión de los Guaraníes dieron sentido a este y otros elementos naturales desde una perspectiva espiritual. La profunda conexión y sensibilidad de los guaraníes con la naturaleza, sumado a una gran capacidad de observación y contemplación conjugaron la flor de mburukujá como una interpretación alegórica que ha perdurado hasta nuestros días.
En el libro “Las Misiones Jesuíticas en Imágenes”, la Dra. Schoenemann nos explica que esta flor pertenece al ámbito religioso y gravitó con fuerza la tarea evangelizadora, difundiéndose más allá de las colinas. Por su parte, el mural del artista Manuel Viedma exhibido en el MUVA rescata este simbolismo, con la representación de la flor como un testimonio artístico del cumplimiento de las Sagradas Escrituras.
En el mural se puede observar a los hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación en línea con los pétalos de la flor, unidos alrededor del cáliz y con los clavos de la pasión del Señor siguiendo la misma estructura de la pasionaria. Los pétalos representan a los apóstoles, siendo Jesucristo el centro, principio y fin, como motor cohesivo de la misión evangelizadora.
Con este mural damos inicio a un recorrido que tiene mucho que decir a los visitantes del MUVA y a todos aquellos que estén dispuestos a ser introducidos en un mundo fascinante, lleno de profundos y significativos mensajes de fe y vida.
Los esperamos en el MUVA – Museo Viedma de San Ignacio Guazú, Misiones.
Horarios y acceso en www.muva.com.py

